El Caballero Oscuro
Poeta recién llegado
Cuando el sol se posa perniciente
y su luz se cierne suavemente
sobre las estremecidas ciudades
de los desalmados mortales,
y ríos de sangre fluyen incesante
por laderas sombrías del este,
cuando las brisas heladas de Dhrode
traen consigo el silencio de la medianoche
y cantos paganos escupen aberraciones
al viento manso que sopla en el monte,
cuando zamuros informes
deambulan los cielos antiguos,
y cadaveres impregnan su olor a cerdo
en las calles desoladas del centro,
cuando hongos brotan del suelo
y campanas retumban el cielo,
todos saben que alimañas sin paz
salen en la antigua ciudad de Zitnath,
que corrompen el aire y su apasiguidad,
que no habrá mortal que consiga su libertad
cuando estos seres tomen sin piedad
el mundo a su malsanidad.
y su luz se cierne suavemente
sobre las estremecidas ciudades
de los desalmados mortales,
y ríos de sangre fluyen incesante
por laderas sombrías del este,
cuando las brisas heladas de Dhrode
traen consigo el silencio de la medianoche
y cantos paganos escupen aberraciones
al viento manso que sopla en el monte,
cuando zamuros informes
deambulan los cielos antiguos,
y cadaveres impregnan su olor a cerdo
en las calles desoladas del centro,
cuando hongos brotan del suelo
y campanas retumban el cielo,
todos saben que alimañas sin paz
salen en la antigua ciudad de Zitnath,
que corrompen el aire y su apasiguidad,
que no habrá mortal que consiga su libertad
cuando estos seres tomen sin piedad
el mundo a su malsanidad.