Alma etérea
Poeta fiel al portal
Estoy bien, hago poco, duermo más, practico 40 minutos diarios de mi danza, levanto más peso y me siento más fuerte. Abrazo a mis amores y masajeo sus pies un rato a cada uno. Converso con mis hijos, me importa mucho que sepan que lo virtual es sólo virtual.
Planté tres mudas de calabacín. Cuido un poco más a mi madre desde que me dijiste que no había tiempo para los padres, le llevo sopa y miel dorada, hacen magia de verdad. Debo una charla a mi hermano,algo no anda bien me parece. Mis amigas desde sus respectivos cubiles otoñales mandan señales de humo por chat y algún chisme también.
Cambié la cerveza rubia por la negra, hace mucho frío. Prendo el fogón con aroma a naranjas y canela en la noche para leer un rato con los pies calientes . Fumo un cigarro mentolado antes de dormir, ahora sin culpa porque de todos modos voy a morirme...
Y aún pienso en vos, a diario, a veces entero, otras sólo tus manos o nariz, tus medias rotas, tus cambios de humor repentinos, el olor de tu cuello y axilas, y tengo más ,para muchos días. Trato de sacarlos con cuidado, a la luz del fuego , mientras todo duerme, para que no alteren su color y propiedades. Los guardo antes que la luz blanca invada el espacio y ahí esperan hasta el próximo silencio.
Planté tres mudas de calabacín. Cuido un poco más a mi madre desde que me dijiste que no había tiempo para los padres, le llevo sopa y miel dorada, hacen magia de verdad. Debo una charla a mi hermano,algo no anda bien me parece. Mis amigas desde sus respectivos cubiles otoñales mandan señales de humo por chat y algún chisme también.
Cambié la cerveza rubia por la negra, hace mucho frío. Prendo el fogón con aroma a naranjas y canela en la noche para leer un rato con los pies calientes . Fumo un cigarro mentolado antes de dormir, ahora sin culpa porque de todos modos voy a morirme...
Y aún pienso en vos, a diario, a veces entero, otras sólo tus manos o nariz, tus medias rotas, tus cambios de humor repentinos, el olor de tu cuello y axilas, y tengo más ,para muchos días. Trato de sacarlos con cuidado, a la luz del fuego , mientras todo duerme, para que no alteren su color y propiedades. Los guardo antes que la luz blanca invada el espacio y ahí esperan hasta el próximo silencio.
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