• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Atando Cabos

cesarfco.cd

Corrector
Corrector/a
Como una tradición malograda, las hijas quinceañeras de oficiales encumbrados siempre tienen que poner sus ojos en algún elemento de la tropa. Quienes, como animales en brama responden al llamado sin medir consecuencias.
Nunca falta que en los bailes y tardeadas destinados para oficiales estos presuman sus tesoros familiares como si fuesen piezas de joyería en un aparador.
El soldado “Ojeras” tenía la manía de buscarse problemas y como si fuese a propósito, tuvo que empezar a salir con la hija de un Teniente de colegio. (no de campo)

Existe una ley tácita en el Ejercito: “Cuidas mi espalda, cuido la tuya” esta ley incluye entre otras cosas el respeto a la familia.
El hecho de cortejar y “desvelar” a la hija de un oficial rompe categóricamente esta ley.

Ahora estamos tres efectivos en un campo de “mostaza” sin apoyo aéreo, ni esperanzas de refuerzo en las próximas dieciocho horas.

El soldado “Torrejas”, gran empacador de desayunos, el soldado “Orejas”, el cortejador desenfrenado y un servidor, un Cabo recién ascendido, a lo sumo podíamos sumar trescientas horas de servicio en línea caliente.

La orden de silencio radial nos dejaba a nuestra suerte y fuerzas. Estaba claro que seríamos sometidos a una prueba seria, de la que nos consideraríamos muy afortunados si salíamos indemnes. Aunado a la orden de asegurar un área para descenso de helicópteros.

Ya que nuestra llegada fue de manera tan anunciada podemos anticipar que nos esperan y preparan una recepción a la altura de nuestros méritos.

No podemos dejar pasar la oportunidad de darle una palmada en la cabeza al Soldado “Orejas” al tiempo que le digo: “Si salimos de esta... te castramos”

(Continuará)​
©®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Barak ben Asís, Cesarfco.cd[FONT=&quot]∴​
 
Como una tradición malograda, las hijas quinceañeras de oficiales encumbrados siempre tienen que poner sus ojos en algún elemento de la tropa. Quienes, como animales en brama responden al llamado sin medir consecuencias.
Nunca falta que en los bailes y tardeadas destinados para oficiales estos presuman sus tesoros familiares como si fuesen piezas de joyería en un aparador.
El soldado “Ojeras” tenía la manía de buscarse problemas y como si fuese a propósito, tuvo que empezar a salir con la hija de un Teniente de colegio. (no de campo)

Existe una ley tácita en el Ejercito: “Cuidas mi espalda, cuido la tuya” esta ley incluye entre otras cosas el respeto a la familia.
El hecho de cortejar y “desvelar” a la hija de un oficial rompe categóricamente esta ley.

Ahora estamos tres efectivos en un campo de “mostaza” sin apoyo aéreo, ni esperanzas de refuerzo en las próximas dieciocho horas.

El soldado “Torrejas”, gran empacador de desayunos, el soldado “Orejas”, el cortejador desenfrenado y un servidor, un Cabo recién ascendido, a lo sumo podíamos sumar trescientas horas de servicio en línea caliente.

La orden de silencio radial nos dejaba a nuestra suerte y fuerzas. Estaba claro que seríamos sometidos a una prueba seria, de la que nos consideraríamos muy afortunados si salíamos indemnes. Aunado a la orden de asegurar un área para descenso de helicópteros.

Ya que nuestra llegada fue de manera tan anunciada podemos anticipar que nos esperan y preparan una recepción a la altura de nuestros méritos.

No podemos dejar pasar la oportunidad de darle una palmada en la cabeza al Soldado “Orejas” al tiempo que le digo: “Si salimos de esta... te castramos”

(Continuará)​
©®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Barak ben Asís, Cesarfco.cd[FONT=&quot]∴​

¡Pobre!, bueno... seguro que corre, ¡más le vale!, jejejejej
espero la siguiente parte.
un abrazo
 
Como una tradición malograda, las hijas quinceañeras de oficiales encumbrados siempre tienen que poner sus ojos en algún elemento de la tropa. Quienes, como animales en brama responden al llamado sin medir consecuencias.
Nunca falta que en los bailes y tardeadas destinados para oficiales estos presuman sus tesoros familiares como si fuesen piezas de joyería en un aparador.
El soldado “Ojeras” tenía la manía de buscarse problemas y como si fuese a propósito, tuvo que empezar a salir con la hija de un Teniente de colegio. (no de campo)

Existe una ley tácita en el Ejercito: “Cuidas mi espalda, cuido la tuya” esta ley incluye entre otras cosas el respeto a la familia.
El hecho de cortejar y “desvelar” a la hija de un oficial rompe categóricamente esta ley.

Ahora estamos tres efectivos en un campo de “mostaza” sin apoyo aéreo, ni esperanzas de refuerzo en las próximas dieciocho horas.

El soldado “Torrejas”, gran empacador de desayunos, el soldado “Orejas”, el cortejador desenfrenado y un servidor, un Cabo recién ascendido, a lo sumo podíamos sumar trescientas horas de servicio en línea caliente.

La orden de silencio radial nos dejaba a nuestra suerte y fuerzas. Estaba claro que seríamos sometidos a una prueba seria, de la que nos consideraríamos muy afortunados si salíamos indemnes. Aunado a la orden de asegurar un área para descenso de helicópteros.

Ya que nuestra llegada fue de manera tan anunciada podemos anticipar que nos esperan y preparan una recepción a la altura de nuestros méritos.

No podemos dejar pasar la oportunidad de darle una palmada en la cabeza al Soldado “Orejas” al tiempo que le digo: “Si salimos de esta... te castramos”

(Continuará)​
©®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Barak ben Asís, Cesarfco.cd[FONT=&quot]∴​
Hola leo de nuevo tu prosa, bien que escondes lo que quieres decir condenado, te dejo mi abrazo, lo mereces. Saludos y estrellas
¡SONRIE
 
Bueno Cesar la narrativa muy buena y atrapante pero me quede detràs del palo (como se dice en Cuba)espero la segunda parte.
 
Creo que metì la pata y leì las historias mal la segunda en primera no miré las fechas bueno, las voy entendiendo disculpa Cesar el despite, me confundi de cabos jajajaja.
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba