IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Desahuciados de nuestros cuerpos,
lo que fue alguna vez mi corazón,
quizás ahora le lata al vacío,
lo que fue alguna vez esperanza,
ahora es una lluvia gélida,
que congela hasta, mis ahora,
pulcras percepciones,
juegan las nubes,
con mis visiones y temores aún corpóreos,
se aferran encarnadas,
las heridas que ahora son,
filo y soga,
asfixian mi atemporalidad,
y llego a la conclusión,
de que este clamor
quizás nunca conozca su propia finitud,
bailo en la negritud de la espera,
desangrándome,
caigo en la estela del olvido,
y me arranco toda consciencia
de mi conocimiento endurecido.
lo que fue alguna vez mi corazón,
quizás ahora le lata al vacío,
lo que fue alguna vez esperanza,
ahora es una lluvia gélida,
que congela hasta, mis ahora,
pulcras percepciones,
juegan las nubes,
con mis visiones y temores aún corpóreos,
se aferran encarnadas,
las heridas que ahora son,
filo y soga,
asfixian mi atemporalidad,
y llego a la conclusión,
de que este clamor
quizás nunca conozca su propia finitud,
bailo en la negritud de la espera,
desangrándome,
caigo en la estela del olvido,
y me arranco toda consciencia
de mi conocimiento endurecido.