BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Déjame morir en las aristas de los besos
cuando las esquinas prometen lo que no deben
y los manantiales son azules y verdes.
Déjame morirme entre los bordes del recuerdo
que no planchen mi camisa tan hecha al vuelo.
Mientras la noche regresa ebria de antaño
y tormento, y los latidos se vuelven más áridos
en mi corazón aburrido. Déjame morir, lejos
de los sueños.©
cuando las esquinas prometen lo que no deben
y los manantiales son azules y verdes.
Déjame morirme entre los bordes del recuerdo
que no planchen mi camisa tan hecha al vuelo.
Mientras la noche regresa ebria de antaño
y tormento, y los latidos se vuelven más áridos
en mi corazón aburrido. Déjame morir, lejos
de los sueños.©