Y cual veleros que surcaron el trueno
hacia esos archipiélagos exuberantes sobre las ilusiones…
el rugido el motor el pez pastor
la sonrisa en rama y la cueva enamorada,
todo en mi se mastica, se auto mastica y se colorea de motivaciones …
y quizá regresen esas manos que evocaban la bahía
y regresen las acogedoras cordilleras y guitarras,
y respire la piel que quiere ser como las nubes...
y quizá ya pronto sea la hora,
la de la voluntad representada como una hilera de hormigas.