Cristina Prieto Díaz
Poeta recién llegado
Crepuscular luna anaranjada de hilos
Cuelgas entre las ramas de la sabina
Vieja, enraizada a la tierra en nudos
Y sobre ella te alzas esta noche cálida
Árbol de aroma a hadas y encantos
Que las brujas aparten su sólo mirar
Y los viejos dejen tus hojas caídas.
Por vagar entre sabinas, hay dichos
Cantan los trovadores, de damas
Con espectral tez y labios helados
Para con un sólo beso no encontrar
El peregrino su destino, sólo ecos
Visiones, monstruoso sino a parar
Y tener bajo la sabina el descanso.
Cristina Prieto Díaz.