Joaco Pastorini
Poeta recién llegado
Aquel tarro vacío.
En esos momentos,
donde las ganas de volver al pasado
hacen temblar al presente.
Hay que recordar.
Desde el primer caramelo
que prometía ser dulce.
Hasta aquellos,
últimos,
de sabor tan amargo.
No dejar nada fuera del tarro.
Porque al momento
en el que el tarro olvida,
el sabor se pierde.
Irrecuperable.
Haciendo que el tarro,
que solía memorizar
dulzura y amargura,
quede varado en el desierto
sin energía para seguir caminando.
Y que vuelva a preguntarse:
¿Por qué ya no quedan caramelos dulces?
Si, en un principio,
eran ellos
los que hacían al tarro.
J.H. Past
23/12/25