IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
No cabe más dolor
entre mis mundos vendados,
no cabe más aire
en mis pulmones, aún voraces,
no cabe en mi corazón
tanta sangre, tanto mar inmenso
de cruento horror,
levantamos la mirada,
no se aprecia ninguna luz,
porque todo tiene espíritu,
menos el cielo,
porque todo se asemeja
a una ilusión macabra,
de esas que te dejan alejado,
de tanto reflexionar,
de tanto mirar aquellas paredes negras
de caos, belleza y astros,
que podrían nunca haber existido,
bajamos la mirada,
y nos perdemos en la tierra,
hasta encontrarnos con el tiempo,
con un tiempo
que podría ser inicio,
que debería ser final,
que es consciencia,
si es que se está cómodo,
si es que el recuerdo dejara de punzar,
como una pluma,
como su punta en cada hoja,
como mis sueños que gritan,
donde millones de vidas se despojan,
del viento,
del tiempo,
donde la finitud nunca ha existido.
entre mis mundos vendados,
no cabe más aire
en mis pulmones, aún voraces,
no cabe en mi corazón
tanta sangre, tanto mar inmenso
de cruento horror,
levantamos la mirada,
no se aprecia ninguna luz,
porque todo tiene espíritu,
menos el cielo,
porque todo se asemeja
a una ilusión macabra,
de esas que te dejan alejado,
de tanto reflexionar,
de tanto mirar aquellas paredes negras
de caos, belleza y astros,
que podrían nunca haber existido,
bajamos la mirada,
y nos perdemos en la tierra,
hasta encontrarnos con el tiempo,
con un tiempo
que podría ser inicio,
que debería ser final,
que es consciencia,
si es que se está cómodo,
si es que el recuerdo dejara de punzar,
como una pluma,
como su punta en cada hoja,
como mis sueños que gritan,
donde millones de vidas se despojan,
del viento,
del tiempo,
donde la finitud nunca ha existido.