Intervalo de bienvenida
de la nueva jornada:
agitar el café negro
en la taza de los paisajes exóticos.
El otoño en un retrato de plata que no pesa.
Adicción de comienzos al vuelo…
Océanos desbordados de anestesias;
gaviotas de pasar página…
moldear con alcaloide gris,
muelles de tregua de algún fragmento indefinible…
Al galope musical por la jornada,
con su corazón de peluche y su sangre negra,
caballito de la inspiración.
Fuga pictórica por un paseo de sauces llorones.
Endulzar de espectros las copas del silencio;
Con álgebra psicotrópica en pentagramas eléctricos.
Unas notas graffiteras en los posos de la memoria estimulante.
de la nueva jornada:
agitar el café negro
en la taza de los paisajes exóticos.
El otoño en un retrato de plata que no pesa.
Adicción de comienzos al vuelo…
Océanos desbordados de anestesias;
gaviotas de pasar página…
moldear con alcaloide gris,
muelles de tregua de algún fragmento indefinible…
Al galope musical por la jornada,
con su corazón de peluche y su sangre negra,
caballito de la inspiración.
Fuga pictórica por un paseo de sauces llorones.
Endulzar de espectros las copas del silencio;
Con álgebra psicotrópica en pentagramas eléctricos.
Unas notas graffiteras en los posos de la memoria estimulante.
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