Con las alas mojadas desciendes del cielo, me bañas de dudas, me llenas de miedos.
Te secan mis lágrimas, ellas ya saben de ausencias, ya saben de vuelos.
Ya se sienten áridas en su recorrido por mi cuerpo.
Mi ángel oscuro, mi poeta muerto.
Tú nunca supiste de amor, tú nunca supiste de sueños.
Pero hoy desciendes a mí, te internas en mi vulnerable noche.
Tratas a mi olvido de idiota, se siente pueril mi rencor.
¿Tan solo en sueños sabes dar amor?...
Si pudiera rescatarte de lo etéreo
Si pudiera hacer tangible tu recuerdo
Si tan solo tuviera la facultad de materializar mis sueños
Pero solo me visitas por las noches,
Cuando los testigos caen rendidos en sus colchones.
Cuando las estrellas bostezan y la luna apaga las luces de los salones.
Te ame tan solo en ausencia de espectadores.
Y fue tan intenso aquel amor, que aun hoy siento la carencia.
Muero de tristeza, por tu falta, por tu ausencia.
Y se que no puedo lamentarme.
Pues solo decido recibirte a altas horas,
Cuando los testigos y hasta las lechuzas reposan.
Y te expulso de mi rutina cuando el sol asoma.
Yo te pinto de oscuro las alas.
Mi ángel, mi espía, mi resaca.
Eres el malestar que queda luego de una noche larga.
Pero extraño tanto tu maldad, tu maldito daño.
Te brindo mi cuerpo esta noche, para que hagas con el tus estragos.
Yo me rendiré sobre mi almohada y dejaré caer mis parpados.
Se que te harás dueño de mis sueños, pues has emprendido el vuelo hace tiempo.
Yo misma te he soltado de mis brazos.
Ángel negro, oscuro dueño de mis noches.
Te regalo mis silencios,
Me pongo el camisón y preparo nuestro encuentro,
ordenando cada espacio que rodea mi lecho.
Pues solo existe una forma de que juntos podamos ser felices.
Y sabemos que es sumergidos en la inconsciencia, y en la complicidad silenciosa de la noche.
Te secan mis lágrimas, ellas ya saben de ausencias, ya saben de vuelos.
Ya se sienten áridas en su recorrido por mi cuerpo.
Mi ángel oscuro, mi poeta muerto.
Tú nunca supiste de amor, tú nunca supiste de sueños.
Pero hoy desciendes a mí, te internas en mi vulnerable noche.
Tratas a mi olvido de idiota, se siente pueril mi rencor.
¿Tan solo en sueños sabes dar amor?...
Si pudiera rescatarte de lo etéreo
Si pudiera hacer tangible tu recuerdo
Si tan solo tuviera la facultad de materializar mis sueños
Pero solo me visitas por las noches,
Cuando los testigos caen rendidos en sus colchones.
Cuando las estrellas bostezan y la luna apaga las luces de los salones.
Te ame tan solo en ausencia de espectadores.
Y fue tan intenso aquel amor, que aun hoy siento la carencia.
Muero de tristeza, por tu falta, por tu ausencia.
Y se que no puedo lamentarme.
Pues solo decido recibirte a altas horas,
Cuando los testigos y hasta las lechuzas reposan.
Y te expulso de mi rutina cuando el sol asoma.
Yo te pinto de oscuro las alas.
Mi ángel, mi espía, mi resaca.
Eres el malestar que queda luego de una noche larga.
Pero extraño tanto tu maldad, tu maldito daño.
Te brindo mi cuerpo esta noche, para que hagas con el tus estragos.
Yo me rendiré sobre mi almohada y dejaré caer mis parpados.
Se que te harás dueño de mis sueños, pues has emprendido el vuelo hace tiempo.
Yo misma te he soltado de mis brazos.
Ángel negro, oscuro dueño de mis noches.
Te regalo mis silencios,
Me pongo el camisón y preparo nuestro encuentro,
ordenando cada espacio que rodea mi lecho.
Pues solo existe una forma de que juntos podamos ser felices.
Y sabemos que es sumergidos en la inconsciencia, y en la complicidad silenciosa de la noche.