guerrero verde
Poeta veterano en el portal.
Oh ángel de hierro, sonido paupérrimo,
plegarias, ecos, aleteos, en almas solitarias,
y yo soy alma, yo estoy sin desear,
yo le pregunto a su figura de metal:
¿Dónde explotan los luceros que nos hacen pecar?
Son preguntas, palabras que orbitan en los cuerpos,
entre los roces, los labios, las manos,
se quiebran tiernamente, se rajan verbos,
se desunen los sentidos de los anhelos,
se derrama la lágrima cristalina en el reflejo,
sin besar el rostro que está tras el espejo.
¿Oh ángel recuerdas esos diálogos efímeros?
¿Recuerdas tu silencio eterno?
¿Recuerdas las frases que esperé tomar de los ecos?
Yo, ya no las recuerdo.
Ahora con el réquiem de la lejana lira,
te veo sin brillo y con el óxido en los ojos,
en medio del gris camposanto que extingue vidas.
Te veo, me ves, imagino tu aleteo,
mientras detrás, las flores coronan mi entierro.
plegarias, ecos, aleteos, en almas solitarias,
y yo soy alma, yo estoy sin desear,
yo le pregunto a su figura de metal:
¿Dónde explotan los luceros que nos hacen pecar?
Son preguntas, palabras que orbitan en los cuerpos,
entre los roces, los labios, las manos,
se quiebran tiernamente, se rajan verbos,
se desunen los sentidos de los anhelos,
se derrama la lágrima cristalina en el reflejo,
sin besar el rostro que está tras el espejo.
¿Oh ángel recuerdas esos diálogos efímeros?
¿Recuerdas tu silencio eterno?
¿Recuerdas las frases que esperé tomar de los ecos?
Yo, ya no las recuerdo.
Ahora con el réquiem de la lejana lira,
te veo sin brillo y con el óxido en los ojos,
en medio del gris camposanto que extingue vidas.
Te veo, me ves, imagino tu aleteo,
mientras detrás, las flores coronan mi entierro.