• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

André Bretón

Andreejupiter

Poeta recién llegado
De dos símiles dedos que apuntan a la nada
y te revuelven, narcicista, sobre un trono de arena,
allá están las capas, con vino y sabor a condena
y un extraño con sus manos en un ramo de flores.

Como sueño despierto en el camino noctámbulo,
miro derecho en siniestro disgusto
-sabor a fiambre que enredan el busto-
a los hilos virginales de una fétida princesa.
Vuelvo a mirar a la deriva
y, arriba, sobre los bueyes que doman montañas,
avaros pero relajados, con grillete en la mirada,
los veo redactar sobre el trigo la fecha y hora.

Cierro los ojos, sentados como gotas
cayeron en tu corona los globos de arena
los bueyes con trigo y su extraña faena
empezaron de a pocos a comer tu botas.
 
Última edición:
De dos símiles dedos que apuntan a la nada
y te revuelven, narcicista, obre un trono de arena,
allá están las capas, con vino y sabor a condena
y un extraño con sus manos en un ramo de flores.

COmo sueño despierto en el camino noctámbulo,
miro derecho en siniestro disgusto
-sabor a fiambre que enredan el busto-
a los hilos virginales de una fétida princesa.
Vuelvo a mirar a la deriva
y, arriba, sobre los bueyes que doman montañas,
avaros pero relajados, con grillete en la mirada,
los veo redactar sobre el trigo la fecha y hora.

Cierro los ojos, sentados como gotas
cayeron en tu corona los globos de arena
los bueyes con trigo y su extraña faena
empezaron de a pocos a comer tu botas.

Bello poema que se amarra a un surrealismo unico, la mirada
y los ojos cerrados para borrar argumentos, dejarse llevar
entre el viento intemporal de tus lineas que son una garganta
arada de imagenes supremas. felicidades. luzyabsenta.
magnifico. considero que lo seleccionare para poesia del mes.
 
De dos símiles dedos que apuntan a la nada
y te revuelven, narcicista, obre un trono de arena,
allá están las capas, con vino y sabor a condena
y un extraño con sus manos en un ramo de flores.

COmo sueño despierto en el camino noctámbulo,
miro derecho en siniestro disgusto
-sabor a fiambre que enredan el busto-
a los hilos virginales de una fétida princesa.
Vuelvo a mirar a la deriva
y, arriba, sobre los bueyes que doman montañas,
avaros pero relajados, con grillete en la mirada,
los veo redactar sobre el trigo la fecha y hora.

Cierro los ojos, sentados como gotas
cayeron en tu corona los globos de arena
los bueyes con trigo y su extraña faena
empezaron de a pocos a comer tu botas.

Muy buen poema Andre, Bretón tiene buenos discípulos. Un gusto leerte
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba