BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hago y me santifico
no santifico y me hago
sin abluciones sin apenas sentencias
graves, con ladridos de perros y sin apotegmas
retumbantes o sigilosos. Mas me aprietan
los tobillos, esas algas del lecho marino,
donde yazgo, y me yacen como en un barro
o lodazal antiguo: soy presente, no incertidumbre.
No lanzo torrentes discursivos, por los pedregales,
por los cauces secos de antiguos ríos: me colman
las abejas y los luceros de antaño, obsoletos.
©
no santifico y me hago
sin abluciones sin apenas sentencias
graves, con ladridos de perros y sin apotegmas
retumbantes o sigilosos. Mas me aprietan
los tobillos, esas algas del lecho marino,
donde yazgo, y me yacen como en un barro
o lodazal antiguo: soy presente, no incertidumbre.
No lanzo torrentes discursivos, por los pedregales,
por los cauces secos de antiguos ríos: me colman
las abejas y los luceros de antaño, obsoletos.
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