guerrero verde
Poeta veterano en el portal.
El guerrero va por las rutas,
Va de reino en reino,
Su espada con brillo,
Sus ojos apagados de tanto dolor.
La noche lo atrapo en su andar,
El corcel cansado, el sin sueños,
Se adentraron en una musical posada
Llena de luces, matices, rostros,
En fin una mezcla que demuestra vida
O un intento de alcanzar la alegría
Con sexo, alcohol; lujuria.
Reposa su cuerpo en una mohosa mesa,
Un asiento cubierto de sombras,
Toma vino sin ganas, sacia sed,
Solo sacia y no disfruta como mortal.
Sus pupilas saltan con ímpetu,
Su mirada se fija en una dama,
Su rostro sale a la luz,
Se rebela solo por verla.
Una dama de sonrisas muertas,
Una historia llena de oscuras letras,
Vestido negro, ojos azulados como el mar,
Profundo arrecife donde nadie navega.
Su cuerpo anémico como vampiresa,
Cabellos dorados, dorado sin brillar,
Su deslucida figura, su único sustento,
Ella da alegrías a hombres llenos de heridas.
El guerrero sentía una mística atracción,
Eran dos con el mismo futuro desolado,
Dos viajeros sin un final predicado,
Eran extraños entre callados conocidos.
La tomo del brazo y a la noche la llevo,
Algo mas de que salvajismo en su lecho,
Era algo nuevo para la frívola dama,
El guerrero seguía un instinto,
Algo desconocido que los sabios
Llaman amor.
Ahora van por caminos bajo el sol,
En un blanco corcel,
Dos reyes sin un reino en el mundo,
Solo su corazón como castillo
Y su gótica locura como pasión.
Va de reino en reino,
Su espada con brillo,
Sus ojos apagados de tanto dolor.
La noche lo atrapo en su andar,
El corcel cansado, el sin sueños,
Se adentraron en una musical posada
Llena de luces, matices, rostros,
En fin una mezcla que demuestra vida
O un intento de alcanzar la alegría
Con sexo, alcohol; lujuria.
Reposa su cuerpo en una mohosa mesa,
Un asiento cubierto de sombras,
Toma vino sin ganas, sacia sed,
Solo sacia y no disfruta como mortal.
Sus pupilas saltan con ímpetu,
Su mirada se fija en una dama,
Su rostro sale a la luz,
Se rebela solo por verla.
Una dama de sonrisas muertas,
Una historia llena de oscuras letras,
Vestido negro, ojos azulados como el mar,
Profundo arrecife donde nadie navega.
Su cuerpo anémico como vampiresa,
Cabellos dorados, dorado sin brillar,
Su deslucida figura, su único sustento,
Ella da alegrías a hombres llenos de heridas.
El guerrero sentía una mística atracción,
Eran dos con el mismo futuro desolado,
Dos viajeros sin un final predicado,
Eran extraños entre callados conocidos.
La tomo del brazo y a la noche la llevo,
Algo mas de que salvajismo en su lecho,
Era algo nuevo para la frívola dama,
El guerrero seguía un instinto,
Algo desconocido que los sabios
Llaman amor.
Ahora van por caminos bajo el sol,
En un blanco corcel,
Dos reyes sin un reino en el mundo,
Solo su corazón como castillo
Y su gótica locura como pasión.