P
Poeta Muerto
Invitado
Las tormentas las borra el viento,
y las aguas al sol se rinden.
Los mares, rocas se llevan dejando vacío,
pero la tierra nueva nacerá del tiempo para cubrirlos.
Las heridas brotan del dolor de la compañía,
de la tristeza de la amarga soledad,
de la desilusión de la gris realidad.
Pero en el horizonte algo ves asomar,
una luz, un calor, una sensación;
algo divinamente humano
que tu corazon ha atravesado,
algo humananmente divino
que a tu imaginacion ha ganado.
Es el sol naciente de la buena nueva,
el Jesucristo de tu soledad,
la cura de tu dolor.
Que tiende la mano directa al corazón,
que tiende el alma directa a tu mirada
para que desnuda la veas,
para que sientas la verdad
de lo que todos llamamos dulce amistad
y las aguas al sol se rinden.
Los mares, rocas se llevan dejando vacío,
pero la tierra nueva nacerá del tiempo para cubrirlos.
Las heridas brotan del dolor de la compañía,
de la tristeza de la amarga soledad,
de la desilusión de la gris realidad.
Pero en el horizonte algo ves asomar,
una luz, un calor, una sensación;
algo divinamente humano
que tu corazon ha atravesado,
algo humananmente divino
que a tu imaginacion ha ganado.
Es el sol naciente de la buena nueva,
el Jesucristo de tu soledad,
la cura de tu dolor.
Que tiende la mano directa al corazón,
que tiende el alma directa a tu mirada
para que desnuda la veas,
para que sientas la verdad
de lo que todos llamamos dulce amistad