teo
Poeta asiduo al portal

Escucha la voz que yace dormida;
entre sombras y claveles dorados
se esconden al día, tan humilde ella;
se baña de rosa frescas en otoño.
Y yace dormida;
y ahora está soñando
cayendo en sábana, el polvoriento sueño;
es tan sutil como siente la ausencia
y es indoloro el viejo olvido.
Tal vez algún día halla primavera,
Una voz que sola sonríe
o un sueño de aquellos
que no conocía yo,