Rose Noire
Poeta recién llegado
Era un viejo cuento donde no hay argumento,
ni rima, ni poesía, no las siento.
Me pierdo, tengo miedo...
¡Amado!, ¡ven a mi encuentro!
Laberintos no me dejan ver la salida,
¡estoy perdida!, entrar en mi vida
lobos negros quieren y estoy herida,
porque me resisto de su afilada ira,
de esos dientes malditos. "Quítame la vida,
Dios mío". De otro que venía
algo me decía que no temiera: la valentía
de su corazón, sus cristalinos ojos de pupilas frías.
A las demás fieras él liquida,
pelea contra ellos y casi pierde la vida.
Con mis propias lágrimas intento curar sus heridas
pero es demasiado tarde. Casi ni respira.
Le abrazo fuertemente y le digo:
"¿Por qué?, ¿por qué haces tu castigo
el perder tu vida por un desconocido?"
Con lengua de hombre lanza un suspiro:
"Amada, yo soy tu amado, al que clamas
por ayuda, que vela por tus días, que mata
por tu existencia vidas que te atan.
Si pierdo mi vida es por una simple causa:
He hallado mi valía,
aunque muera mi corazón palpita
te he salvado y tengo tranquila el alma mía
no llores más, amada, y hazme compañía".
ni rima, ni poesía, no las siento.
Me pierdo, tengo miedo...
¡Amado!, ¡ven a mi encuentro!
Laberintos no me dejan ver la salida,
¡estoy perdida!, entrar en mi vida
lobos negros quieren y estoy herida,
porque me resisto de su afilada ira,
de esos dientes malditos. "Quítame la vida,
Dios mío". De otro que venía
algo me decía que no temiera: la valentía
de su corazón, sus cristalinos ojos de pupilas frías.
A las demás fieras él liquida,
pelea contra ellos y casi pierde la vida.
Con mis propias lágrimas intento curar sus heridas
pero es demasiado tarde. Casi ni respira.
Le abrazo fuertemente y le digo:
"¿Por qué?, ¿por qué haces tu castigo
el perder tu vida por un desconocido?"
Con lengua de hombre lanza un suspiro:
"Amada, yo soy tu amado, al que clamas
por ayuda, que vela por tus días, que mata
por tu existencia vidas que te atan.
Si pierdo mi vida es por una simple causa:
He hallado mi valía,
aunque muera mi corazón palpita
te he salvado y tengo tranquila el alma mía
no llores más, amada, y hazme compañía".