Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Persisten en las tinieblas
desgarrados velos,
en tanto el silencio fugàndose se curva
y bebiò del giro ahogado por el giro esencial
y al escuchar el sonido misterioso
pudo anular la dorada luna del ocaso
pudo acariciar las desbocadas figuras
quemantes
bastò un grito al perfilar la ponzoña
y el odio,
y en tal compulsiòn de agraciados ojos
la ansiedad define la insanìa;
el brocal quedò sin rastros,
febril tal vez podrìa ser el pantano adonde
sucumbes.
O por fin dejarìa de existir el lodo en el pantano
y en el fugaz silencio deambularìa la cegadora
sombra del sol incendiado
para volver a ser la alucinaciòn resuelta.
desgarrados velos,
en tanto el silencio fugàndose se curva
y bebiò del giro ahogado por el giro esencial
y al escuchar el sonido misterioso
pudo anular la dorada luna del ocaso
pudo acariciar las desbocadas figuras
quemantes
bastò un grito al perfilar la ponzoña
y el odio,
y en tal compulsiòn de agraciados ojos
la ansiedad define la insanìa;
el brocal quedò sin rastros,
febril tal vez podrìa ser el pantano adonde
sucumbes.
O por fin dejarìa de existir el lodo en el pantano
y en el fugaz silencio deambularìa la cegadora
sombra del sol incendiado
para volver a ser la alucinaciòn resuelta.