Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Almanaque sobre la mesa, descansa
mira sus números colofón del tiempo
y deja constancia,
de los pasados que fueron
con velas y llama
con soplos y humo,
del último incendio al que se entrega la boca
de las paradas de tren
donde las palabras se prenden
de las ruedas
y todo se gira
se pone a dar vueltas
a sucederse
como las cuerdas vocales de los relojes
que despiertan
y el tibio sol que se anuncia debajo de la puerta
y lame tus pies y sabe
de todo aquello que se regala
que ya nadie espera que sea devuelto
y tiene sabor a lluvia
mojada
en la arena,
pero no en el desierto.