Jota Be
Poeta recién llegado
Al hablar la niña
de cabellos de rojo infierno
y boca de escarlata miseria,
tu mente se pierde
y tu alma se congela
ante lo que te acosa
el recuerdo
de lo que es ella,
solo una más
Nueve en total
las que sufrieron el toque
de tu pútrida esencia
y ahora son tus verdugos
y te condenan.
Saca ella de un pequeño bolsillo
de su rojo vestido
como toda ella
un cigarrillo
ahora comienzas a retorcerte, Alma Infecta,
ahora comienzas a perecer
mientras recuerdas
con la otra mano, un cerillo al aire muestra
y del cielo colorido y negro
bajan vigas de acero,
que te cercan
te aprisionan,
el suelo se agrieta
bajo el tejido de alambre
un caldo negro, tan negro,
como tu alma, Alma Infecta
Una gran ovación
clama por tu muerte
mientras la niña roja,
prende el cigarrillo en su boca
tu mente todo termina por recordar, Alma Infecta
¿Cómo puede ser que fume,
si es solo una niña?, recuerdas
la veías pasar, y tu mundo se detenía
el horror de tu mente enferma
entretejía situaciones demenciales
mórbidas y sucias
Ella fue tu reina, una más
reina y condenada al abismo
por tu Alma Infecta.
En cámara lenta
arroja el cerillo
la niña de fuego
hacia donde yaces
llorando en tu infame miseria,
al tocar la negrura liquida
que viaja subterránea
comienzan a fluir las llamas
Que placer observarte, Alma Infecta,
jugado, reinado, condenado y dominado,
por tus víctimas
Arde, Sufre, Muere lentamente,
Alma Infecta En El País de Las Pesadillas.
de cabellos de rojo infierno
y boca de escarlata miseria,
tu mente se pierde
y tu alma se congela
ante lo que te acosa
el recuerdo
de lo que es ella,
solo una más
Nueve en total
las que sufrieron el toque
de tu pútrida esencia
y ahora son tus verdugos
y te condenan.
Saca ella de un pequeño bolsillo
de su rojo vestido
como toda ella
un cigarrillo
ahora comienzas a retorcerte, Alma Infecta,
ahora comienzas a perecer
mientras recuerdas
con la otra mano, un cerillo al aire muestra
y del cielo colorido y negro
bajan vigas de acero,
que te cercan
te aprisionan,
el suelo se agrieta
bajo el tejido de alambre
un caldo negro, tan negro,
como tu alma, Alma Infecta
Una gran ovación
clama por tu muerte
mientras la niña roja,
prende el cigarrillo en su boca
tu mente todo termina por recordar, Alma Infecta
¿Cómo puede ser que fume,
si es solo una niña?, recuerdas
la veías pasar, y tu mundo se detenía
el horror de tu mente enferma
entretejía situaciones demenciales
mórbidas y sucias
Ella fue tu reina, una más
reina y condenada al abismo
por tu Alma Infecta.
En cámara lenta
arroja el cerillo
la niña de fuego
hacia donde yaces
llorando en tu infame miseria,
al tocar la negrura liquida
que viaja subterránea
comienzan a fluir las llamas
Que placer observarte, Alma Infecta,
jugado, reinado, condenado y dominado,
por tus víctimas
Arde, Sufre, Muere lentamente,
Alma Infecta En El País de Las Pesadillas.