Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
Al amanecer afloran
los vacíos del alma,
el mundo despunta
sembrando la nostalgia
con un tono subido a negro,
color del velo de
una noche interminable.
Si crees en la noche
a mí me da miedo el alba,
ya que esta termina la
imaginación de lo imposible.
Detenedme al filo
de la alborada,
antes debo abrir la maleta
para limpiarla de los
recuerdos pérfidos del pasado y
así obtener un lugar para
guardar mis huesos.
Los quemaré y con
los manos abiertas
mediré la pila de cenizas
que se enfriarán cuando
la memoria se borre.
Llegó la hora de honrar
las ideas futuras delirantes,
inventaré mundos y metas
para perfeccionar la creación
y así poder realizar mis sueños.
los vacíos del alma,
el mundo despunta
sembrando la nostalgia
con un tono subido a negro,
color del velo de
una noche interminable.
Si crees en la noche
a mí me da miedo el alba,
ya que esta termina la
imaginación de lo imposible.
Detenedme al filo
de la alborada,
antes debo abrir la maleta
para limpiarla de los
recuerdos pérfidos del pasado y
así obtener un lugar para
guardar mis huesos.
Los quemaré y con
los manos abiertas
mediré la pila de cenizas
que se enfriarán cuando
la memoria se borre.
Llegó la hora de honrar
las ideas futuras delirantes,
inventaré mundos y metas
para perfeccionar la creación
y así poder realizar mis sueños.