ladulcec
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una tortuga que andaba la playa
miraba intranquila los nidos secretos,
los huevos quedaron como medio expuestos
y su andar tan lento no ayudaba nada.
¡Tu me pesas mucho y afeas mi cuerpo! increpa enojada
al caparazón que carga en su ancha espalda,
mientras tapa el nido con sus gordas patas.
¡No me riñas tanto! le dice tranquilo,
hago parte tuya, así estás creada,
siempre voy contigo a donde tu vayas,
¡soy tu fiel defensa
a pesar que digas
que no soy bonito!
LDC-zza
23707/23