Al anochecer
Hebert Fayet.
Después de cenar
y el fuego encender
al oscurecer
las oigo llegar
Son aves que vuelan
siguiendo siempre
un mismo curso
de sur a norte.
Puedo oír sus voces
saludando
tristes desde el aire
con pena al pasar
y por un momento
después que se han ido
el silencio se llena de recuerdos
y puertos distantes.
Hebert Fayet.
Después de cenar
y el fuego encender
al oscurecer
las oigo llegar
Son aves que vuelan
siguiendo siempre
un mismo curso
de sur a norte.
Puedo oír sus voces
saludando
tristes desde el aire
con pena al pasar
y por un momento
después que se han ido
el silencio se llena de recuerdos
y puertos distantes.