lAs fLOreS
Poeta recién llegado
Yo recreo el momento sin angustias,
para esconderme de los sentidos,
al escuchar los momentos acústicos,
que se camuflan en mi oido,
y luego evolucionar en aire urbano.
El aire lleno de ritmo atraviesa
por miles de poro entre las multitudes,
buscando calmar la situación descontrolada,
a causa de injusticia
a causa de desgracias humanas.
Mirando el alrededor esta ese Dios,
que como monigotes nos desterró de su pasión,
nos dejo con voluntad
nos dio el derecho a la decisión,
ese aire se desconsoló
al captar la situación.
Ese aire rítmico calló,
supo que ese Dios se equivoco
sus silencio se trago,
con su ritmo a la multitud contagio.
Y nos sosegó ante la auto destrucción.
mientras el tiempo se asocia con el poder
el aire rítmico sufre por nuestra salvación,
al compás del tambor nos compra amparo.
El tiempo ya arriba a su ultima hora,
el sosiego se marchita
con cada decisión mal tomada,
por el humano que nos dirigió,
en una equivocada decisión
a un lento y doloroso desenlace,
que nuestra vivacidad matara.
El aire rítmico su afán destruirá
aguantandose las ganas de eternidad....
para esconderme de los sentidos,
al escuchar los momentos acústicos,
que se camuflan en mi oido,
y luego evolucionar en aire urbano.
El aire lleno de ritmo atraviesa
por miles de poro entre las multitudes,
buscando calmar la situación descontrolada,
a causa de injusticia
a causa de desgracias humanas.
Mirando el alrededor esta ese Dios,
que como monigotes nos desterró de su pasión,
nos dejo con voluntad
nos dio el derecho a la decisión,
ese aire se desconsoló
al captar la situación.
Ese aire rítmico calló,
supo que ese Dios se equivoco
sus silencio se trago,
con su ritmo a la multitud contagio.
Y nos sosegó ante la auto destrucción.
mientras el tiempo se asocia con el poder
el aire rítmico sufre por nuestra salvación,
al compás del tambor nos compra amparo.
El tiempo ya arriba a su ultima hora,
el sosiego se marchita
con cada decisión mal tomada,
por el humano que nos dirigió,
en una equivocada decisión
a un lento y doloroso desenlace,
que nuestra vivacidad matara.
El aire rítmico su afán destruirá
aguantandose las ganas de eternidad....