Reclamo lo que no puedo aceptar,
deseo muerto,
se esfumó el cordial entendimiento.
El sufrimiento recorre cárceles cerradas,
y los galeones cargados gritan guerra.
Qué pena de país devastado,
vida arrastrada a la muerte
sin piedad, sin mano que la sujete.
El agotamiento llegó,
el duelo anunció el vivir en incredulidad,
y cuánto desespera el vacío
que no se sabe llenar.
Pero hay un gusto extraño,
un ácido que se mastica,
pues aún sientes
cómo la vida te empuja a luchar.
Llorar no por lo cruel,
sino por la falta de esperanza.
El agujero asume ser el nicho,
y el diente de superficialidad
no alimenta, no puede salvar.
Qué inimaginable Gaza, Ucrania,
injustas patrañas inventadas,
donde solo se bebe sangre
en un mundo de cultura y enseñanza
del Ser.
El diálogo dio la espalda,
el asumir cada cual lo suyo
dejó en juego tablas eternas
de barridos de sentimientos,
de susurros de te quieros
desenterrados, nunca dichos.
El dolor acompaña la vida
no para resucitarla,
sino para respirar la.
Al final, todo se va por el desguace,
sin poder parar
la descomposición del alma.
19/08/2025
©Dikia
deseo muerto,
se esfumó el cordial entendimiento.
El sufrimiento recorre cárceles cerradas,
y los galeones cargados gritan guerra.
Qué pena de país devastado,
vida arrastrada a la muerte
sin piedad, sin mano que la sujete.
El agotamiento llegó,
el duelo anunció el vivir en incredulidad,
y cuánto desespera el vacío
que no se sabe llenar.
Pero hay un gusto extraño,
un ácido que se mastica,
pues aún sientes
cómo la vida te empuja a luchar.
Llorar no por lo cruel,
sino por la falta de esperanza.
El agujero asume ser el nicho,
y el diente de superficialidad
no alimenta, no puede salvar.
Qué inimaginable Gaza, Ucrania,
injustas patrañas inventadas,
donde solo se bebe sangre
en un mundo de cultura y enseñanza
del Ser.
El diálogo dio la espalda,
el asumir cada cual lo suyo
dejó en juego tablas eternas
de barridos de sentimientos,
de susurros de te quieros
desenterrados, nunca dichos.
El dolor acompaña la vida
no para resucitarla,
sino para respirar la.
Al final, todo se va por el desguace,
sin poder parar
la descomposición del alma.
19/08/2025
©Dikia