Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Las estrellas insomnes
no duermen de día.
Incendian los parpados
siluetas en la noche.
Piel de agua
en la playa cansada.
Como frutos maduros
revolotean cuerpos
sobre la arena.
Miradas de reojo
en la nevera.
En tu brazo ha florecido
un matojo de helados.
Tu fotografía nada
hasta una isla desierta.
Parte el tren
llora el mar.
Un adiós se suicida
entre las vías.
no duermen de día.
Incendian los parpados
siluetas en la noche.
Piel de agua
en la playa cansada.
Como frutos maduros
revolotean cuerpos
sobre la arena.
Miradas de reojo
en la nevera.
En tu brazo ha florecido
un matojo de helados.
Tu fotografía nada
hasta una isla desierta.
Parte el tren
llora el mar.
Un adiós se suicida
entre las vías.