IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Visiones que nos nublan todo rumbo,
toda consciencia perfeccionada,
ahora el saber,
es un cadáver más,
lo arrastramos
porque nos pesa más que la realidad,
un ancla que se clava en todo pasado,
porque el océano del tiempo
siempre mira sus propios pasos,
olas de fuego que ascienden como almas,
ascienden deseando alcanzar sus sueños,
la verdad no brota de sus raíces,
la mentira es sembradía
en estos infiernos camuflados,
cielos que son más oscuros que la muerte,
las últimas noches de todo poder,
van alimentando
a una lluvia que nos desconoce,
llorará el cielo
por un querer anónimo,
porque no toda tristeza tiene dueño,
la colosal soberbia
de un dios condenado,
será miseria de vientos advertidos,
quemará nuestra calavera,
cuando la piel sea alma,
y el alma sea ardor,
de un clamor aferrado a nuestra eternidad,
que no refleja dueño,
pero nos posee,
más que cualquier sueño.
toda consciencia perfeccionada,
ahora el saber,
es un cadáver más,
lo arrastramos
porque nos pesa más que la realidad,
un ancla que se clava en todo pasado,
porque el océano del tiempo
siempre mira sus propios pasos,
olas de fuego que ascienden como almas,
ascienden deseando alcanzar sus sueños,
la verdad no brota de sus raíces,
la mentira es sembradía
en estos infiernos camuflados,
cielos que son más oscuros que la muerte,
las últimas noches de todo poder,
van alimentando
a una lluvia que nos desconoce,
llorará el cielo
por un querer anónimo,
porque no toda tristeza tiene dueño,
la colosal soberbia
de un dios condenado,
será miseria de vientos advertidos,
quemará nuestra calavera,
cuando la piel sea alma,
y el alma sea ardor,
de un clamor aferrado a nuestra eternidad,
que no refleja dueño,
pero nos posee,
más que cualquier sueño.