Orfelunio
Poeta veterano en el portal
♣
Adán a las tres
Las tres me enseñaron el mundo,
de las tres el pozo roto,
sin que hubiera algún repunto;
después se quedaron rojos,
espirales hacia el fondo,
donde fuera son difuntos
y las penas soliloquios.
Adán, que fue un mono,
y Eva, ¡tan mona!,
como él,
son la muestra que es el cono,
desde el círculo que encona
y se pierde en el revés.
Son los hombres naturales,
lo salvaje que no ves;
educados sus modales,
que se ocultan bajo nombres
de ideal espirituales.
El espíritu tal es,
que hay espíritus malvados,
unos blancos sonrosados,
y otros negros como pez.
Fuera Adán tan natural,
que de Eva toma tres,
y la Eva es arrabal
que de adanes es la mies.
Descubierto hay un caudal,
que rezando, no sin fe,
se disuelve en un altar
donde el hombre siempre fue.
La mentira que nos dan,
en la mentira que nos den,
por mentira ha de quedar
Aún salvado he de volar,
y a salvaje volveré.
Adán a las tres
Las tres me enseñaron el mundo,
de las tres el pozo roto,
sin que hubiera algún repunto;
después se quedaron rojos,
espirales hacia el fondo,
donde fuera son difuntos
y las penas soliloquios.
Adán, que fue un mono,
y Eva, ¡tan mona!,
como él,
son la muestra que es el cono,
desde el círculo que encona
y se pierde en el revés.
Son los hombres naturales,
lo salvaje que no ves;
educados sus modales,
que se ocultan bajo nombres
de ideal espirituales.
El espíritu tal es,
que hay espíritus malvados,
unos blancos sonrosados,
y otros negros como pez.
Fuera Adán tan natural,
que de Eva toma tres,
y la Eva es arrabal
que de adanes es la mies.
Descubierto hay un caudal,
que rezando, no sin fe,
se disuelve en un altar
donde el hombre siempre fue.
La mentira que nos dan,
en la mentira que nos den,
por mentira ha de quedar
Aún salvado he de volar,
y a salvaje volveré.