PORFIRIO
Poeta recién llegado
Hermosas criaturas de perfección divina,
que aún siguen atadas a la pasión carnal.
De cuerpos etéreos… de contextura fina,
de sublime movimiento, voluptuoso e irreal
El Comienzo
Cerré mis ojos, oscuridad y silencio
en aquella noche aún inexplicable.
Mis oídos gritaron, al vacío pérfido,
hasta que su grito se hizo insoportable.
Me sentí caer, en un abismo que pareció
arrastrarme a la misma muerte.
Hasta que súbitamente, cual explosión,
salí expulsado al firmamento silente.
Y como una pluma en el aire…
volé atraído por el universo gris,
Supe entonces que mi cuerpo, no estaba ahí…
Me vi desolado, pero más tarde…
¡una gran tormenta me atrapó!
¿Dónde estoy? Me cuestionaba… y esto sucedió.
que aún siguen atadas a la pasión carnal.
De cuerpos etéreos… de contextura fina,
de sublime movimiento, voluptuoso e irreal
El Comienzo
Cerré mis ojos, oscuridad y silencio
en aquella noche aún inexplicable.
Mis oídos gritaron, al vacío pérfido,
hasta que su grito se hizo insoportable.
Me sentí caer, en un abismo que pareció
arrastrarme a la misma muerte.
Hasta que súbitamente, cual explosión,
salí expulsado al firmamento silente.
Y como una pluma en el aire…
volé atraído por el universo gris,
Supe entonces que mi cuerpo, no estaba ahí…
Me vi desolado, pero más tarde…
¡una gran tormenta me atrapó!
¿Dónde estoy? Me cuestionaba… y esto sucedió.