Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
A los amigos ángeles que me llaman del cielo a la tierra,
les dedico los más finos atardeceres de preguntas
preparados con flores llenas de turquesas,
y les doy las gotitas de mis lágrimas sazonadas
que rieguen por siempre mi lamento por la prueba
de su enjulio.
A los queridos ángeles de la miradas hacia la cerca de púas,
los que miran,
son más cálidos cuando en la tarde de mi cuerpo desnudo
ansiados de sensaciones no probadas,
quieren pecar a mi lado
entre las alas cubierta
y el sexo de los pensamientos.
les dedico los más finos atardeceres de preguntas
preparados con flores llenas de turquesas,
y les doy las gotitas de mis lágrimas sazonadas
que rieguen por siempre mi lamento por la prueba
de su enjulio.
A los queridos ángeles de la miradas hacia la cerca de púas,
los que miran,
son más cálidos cuando en la tarde de mi cuerpo desnudo
ansiados de sensaciones no probadas,
quieren pecar a mi lado
entre las alas cubierta
y el sexo de los pensamientos.