tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Oquedad triste y delirante de esas cosas raras de la vida
el atardecer deja que todo pase en brujeriles ralos y dulzuras flotantes
a veces pienso en todas esas cosas como la fantasía inmarchitable
en los lúgubres mas frugales y además la negra ventisca en el vacío.
Solo te pido que no vengan sus demonios esta noche, no en la bastedad
no en el gorgoteo, ni aunque esté desahuciado de todo.
Solo te pido por favor que cambie el sueño…que se despierte a las siete.
Por ese asedio veleidoso, hoy quiero perderme casi inmersivo
en la desindividuacion de mi propio destino.
Quiero seguir escuchando el legado fantasmado de los rupturistas
y de las noches pulverizadas corroyéndolo todo a oscuras,
hoy quisiera recablear la imaginación macerando frases sueltas
aunque los paveznos crean estar viendo languidecer lo displacentero.
Voy a estar releyendo hoy un poema oscuro de Porchia como diría Pizarnik.
el atardecer deja que todo pase en brujeriles ralos y dulzuras flotantes
a veces pienso en todas esas cosas como la fantasía inmarchitable
en los lúgubres mas frugales y además la negra ventisca en el vacío.
Solo te pido que no vengan sus demonios esta noche, no en la bastedad
no en el gorgoteo, ni aunque esté desahuciado de todo.
Solo te pido por favor que cambie el sueño…que se despierte a las siete.
Por ese asedio veleidoso, hoy quiero perderme casi inmersivo
en la desindividuacion de mi propio destino.
Quiero seguir escuchando el legado fantasmado de los rupturistas
y de las noches pulverizadas corroyéndolo todo a oscuras,
hoy quisiera recablear la imaginación macerando frases sueltas
aunque los paveznos crean estar viendo languidecer lo displacentero.
Voy a estar releyendo hoy un poema oscuro de Porchia como diría Pizarnik.