child-of-the-grave
Poeta adicto al portal
A la ausencia de un alma...
El hálito de los dioses
pronto se va disipando
y en el Olimpo resuenan,
como en vacío abismal,
tus plegarias errantes
que buscan en rincones
dejando sus iniciales-
huellas de desesperación-
grabadas en el polvo,
y debajo de las efigies
van las lágrimas que
no presumen victoria;
cabizbajos y vencidos
las hileras en el Oráculo
exceden las que aguardan
el beso de algún Santo
que les cuide la espalda o
que siguen astrales vaticinios
como el gato a su vecino.
¡Para ser no hay que saber,
para ser es mejor ignorar
que Santo es aquel que
a Dios le besó los pies!
Quizá un verso no baste
para honorar la deidad
de un alma que ya no está
pero una cola es un cáncer
que nos carcome al esperar.
El hálito de los dioses
pronto se va disipando
y en el Olimpo resuenan,
como en vacío abismal,
tus plegarias errantes
que buscan en rincones
dejando sus iniciales-
huellas de desesperación-
grabadas en el polvo,
y debajo de las efigies
van las lágrimas que
no presumen victoria;
cabizbajos y vencidos
las hileras en el Oráculo
exceden las que aguardan
el beso de algún Santo
que les cuide la espalda o
que siguen astrales vaticinios
como el gato a su vecino.
¡Para ser no hay que saber,
para ser es mejor ignorar
que Santo es aquel que
a Dios le besó los pies!
Quizá un verso no baste
para honorar la deidad
de un alma que ya no está
pero una cola es un cáncer
que nos carcome al esperar.