El nick
Poeta fiel al portal
Decidir a cara o cruz, era bueno, lògico y conveniente.
Pero ya no...
Un junio hermoso despertò y los trinos de las avecillas migratorias provenientes del norte juegan con las mariposas al ritmo de la mùsica de la lluvia. En medio de esa perfecciòn, el viento del este trae tormentas que juegan a alcanzarme.
Podrìa pensar que son etèreas, pero èsta vez traen detalles que abrazan a la sin razòn inerte.
Mi viaje se tornò lento y perezoso. Tengo que alejarme de los pequeños detalles y mi equipaje juega a quedarse en el mismo lugar.
No puedo màs. Si se torna en problemas y màs problemas, mi equipaje puede viajar en otra direcciòn si le apetece.
Yo ya no transito por laberintos, ahora tengo una senda que si al fin, igual que todas las demàs tiene piedras grandes y pequeñas, baches y hermosos arcoiris al final de la lluvia puedo rodearlos o apartarlos de mi camino.
No puedo decir que una extraña congoja se apoderò de mi, es real y perenne... he de decir adiòs a La Iliada y mi lista de tareas para evitar el complot que quiere hacerme sentir fuera de lugar.
Es mi adiòs, tal vez mañana cambie de opiniòn, no lo sè. Solamente se que el adiòs a veces tiene espinas y todo cambiarà.
Adiòs, si mañana vuelvo a revocar mi decisiòn serà por algùn pretexto vàlido, segùn yo.
Pero ya no...
Un junio hermoso despertò y los trinos de las avecillas migratorias provenientes del norte juegan con las mariposas al ritmo de la mùsica de la lluvia. En medio de esa perfecciòn, el viento del este trae tormentas que juegan a alcanzarme.
Podrìa pensar que son etèreas, pero èsta vez traen detalles que abrazan a la sin razòn inerte.
Mi viaje se tornò lento y perezoso. Tengo que alejarme de los pequeños detalles y mi equipaje juega a quedarse en el mismo lugar.
No puedo màs. Si se torna en problemas y màs problemas, mi equipaje puede viajar en otra direcciòn si le apetece.
Yo ya no transito por laberintos, ahora tengo una senda que si al fin, igual que todas las demàs tiene piedras grandes y pequeñas, baches y hermosos arcoiris al final de la lluvia puedo rodearlos o apartarlos de mi camino.
No puedo decir que una extraña congoja se apoderò de mi, es real y perenne... he de decir adiòs a La Iliada y mi lista de tareas para evitar el complot que quiere hacerme sentir fuera de lugar.
Es mi adiòs, tal vez mañana cambie de opiniòn, no lo sè. Solamente se que el adiòs a veces tiene espinas y todo cambiarà.
Adiòs, si mañana vuelvo a revocar mi decisiòn serà por algùn pretexto vàlido, segùn yo.