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Nelly, fue tu primera palabra, y la última
aun muero por averiguarla.
Nunca te escuchó Don Bosco, aunque tu fe, te hizo creer,
que eras su hija, y
que jamás estarías sola (mientras yo estuve, Nelly, nunca lo estuviste).
Estuviste de mi brazo, aferrándote, ya que los años
en tus pequeños pies
pesaban, y nunca me soltaste.
Ahora comprendo, cuando la dama de blanco (el demonio)
me contó lo que tu eras,
que no hiciera caso me decía, lo que Nelly habla,
ella no esta bien, ella no
es normal, eso es lo que decía, mi Nelly.
¿Pero quien es ella para decir, lo que es la mente
equivocada, cuando aun en
estos tiempos, se es tan extraña?
Pero antes que la dama te alejara de mi,
mucho dejaste, mucho arrojaste con
fluidez, con destreza casi inhumana.
Hablaste sobre hermanas asesinas, nietos enterrados
y lugares que ahora dejan a un
lado. Me hablaste de tu
sobrino, el mismo diablo, el que te sedujo con los
santos fármacos rojos.
Ya no se que creer, si tu tan vivida locura, oh, Nelly, o esta
irreal razón, ya que en algún
momento u otro, confluiste los dos.
Mientras del brazo marchábamos, tu insistías en tu
hermano, Raúl, el guía de
la vida, el único que seguía, más allá de los límites
celestiales de Maria. Sí, ese que dijiste que nos miraba marchar, ese mismo que fue
enterrado por tu santa madre, cuando apenas el tenías
cuatro años, al lado del
Ibirapitá.
Tu historia de miseria, y de muerte me estremeció,
pero ni siquiera el amor por
la persona que celosamente guarda mi corazón,
se sacudió de esa forma, que...
al oír tus palabras. Por eso, mi querida Nelly, me
refiero a ti,
ya que nada de ti ahora me falta, la locura que la
dama de blanco me dijo que
tu portas, la guardo en mi bolsillo, ese que nunca
se desviste.
Quiero imaginarte con tu hermano, y tus padres, los
muertos por pestes y
hermanas asesinas, en un paraíso, llamado Don Bosco,
lejos de los fármacos y
de mujeres de blanco, te deseo imaginar,
con tu santa madre, mirando como
creces de nuevo, y lo que aun más deseo, oh, mi hermosa Nelly,
es que en los cielos de Don Bosco,
nos reunamos de nuevo.