loverequiem
Poeta recién llegado
Errantes mis ideas, esquivando toda lógica
Aparcada en mis lamentos, de tristes espantapájaros
Esta liada a mi cama, la belleza de mil rosas
El latir de tus siete mil setecientos sesenta y cinco días
Envainada en las finas sedas de tus gusanos
Resguardados en mis retinas tus recuerdos
Alimentando el no ser de tu existencia
El palpitar de mis muñecas, de mis venas, de mis vasos
Escondido de tu penar, mi celo, te consagra eterna
En mi jardín minado de pozos, te busco
Ni despertar un rato te desentierra
Aferrado a tu efímero destino
Voy a estar dormido para la siesta
Derramarme ilusoriamente en tus sentidos imaginarios
En tus pañuelos de galera negra, en tus mazos trucados
Suicidarme cada día ante lo absurdo de la vida
Para divagarte remontado, en lo irreal de mis ilusiones
Acongojado de venganza, por que no has nacido
Me resisto a dormir sin tus abrigos a soñar sin tus latidos
El vacío en mi inconsciente insaciable de letargo
Añora los más profundos de los días ya contados
Estrepitoso a vos voy desesperado
Agarrando sin las manos tus pecados
No se levantaran más las persianas de cuarto
Y en la calidez de tu existencia, moriré soñando.
Aparcada en mis lamentos, de tristes espantapájaros
Esta liada a mi cama, la belleza de mil rosas
El latir de tus siete mil setecientos sesenta y cinco días
Envainada en las finas sedas de tus gusanos
Resguardados en mis retinas tus recuerdos
Alimentando el no ser de tu existencia
El palpitar de mis muñecas, de mis venas, de mis vasos
Escondido de tu penar, mi celo, te consagra eterna
En mi jardín minado de pozos, te busco
Ni despertar un rato te desentierra
Aferrado a tu efímero destino
Voy a estar dormido para la siesta
Derramarme ilusoriamente en tus sentidos imaginarios
En tus pañuelos de galera negra, en tus mazos trucados
Suicidarme cada día ante lo absurdo de la vida
Para divagarte remontado, en lo irreal de mis ilusiones
Acongojado de venganza, por que no has nacido
Me resisto a dormir sin tus abrigos a soñar sin tus latidos
El vacío en mi inconsciente insaciable de letargo
Añora los más profundos de los días ya contados
Estrepitoso a vos voy desesperado
Agarrando sin las manos tus pecados
No se levantaran más las persianas de cuarto
Y en la calidez de tu existencia, moriré soñando.