Entre sombra y brillo mimetizan
Los días y las noches que se eclipsan
Bajo el abovedado cielorraso
Miradas rasantes a lo más escaso,
El asiento que rechina
Lamentos tardos
Y Gritos perdidos.
Bajo tutela de la ebria luna
Bebo de las frías gotas
Que vomita el sueño en vano.
El confín de la penumbra
Se inmiscuye desde el techo
Con ímpetu, hasta el lecho
Desgastado de mí sombra.
Estática se graba en un pedestal sin forma,
Los pasos se destrozan al olvido,
Ausencia inunda el recinto,
Los vestigios de un aroma,
Y el sabor de lo perdido,
Que se ahoga en el vacío