Reniel Floyer
Poeta asiduo al portal
Hoy las horas marchan distinto
casi que puedo sentir el sabor de sus horas
los días vividos han sabido
dejar su cátedra que la vida no para
que vida es sinónimo de movimiento,
que quietud no es lo mismo que quedar varado,
que quien detiene sus pasos es muerto en vida,
que es preciso estar en calma
aún en lo raudo del andar cotidiano
que los milagros se suceden a centímetros de nuestros ojos
que cielo e infierno están a metros de nuestros pasos,
hoy que deshojo pensamientos,
y respiro tiempo, melancolía y recuerdos,
hoy miro no para atrás, sino en un espejo
donde mi reflejo es el bosquejo
de lo que pretendí alguna vez ser,
creo por momentos aún estar a tiempo,
por buen camino hacia mi puerto,
aunque a veces confieso solo pensar,
que se me ha ido el tren llevándose mis sueños,
pero estoy vivo... respiro... y pienso,
este ciclo llamado año no ha podido conmigo,
y una vez más acaba e inicia el ciclo,
365 hojas que he escrito...
otras 365 que debo ir llenando,
y tengo tanto que escribir, ¿me alcanzara el tiempo?
Reniel Floyer - Paraguay
casi que puedo sentir el sabor de sus horas
los días vividos han sabido
dejar su cátedra que la vida no para
que vida es sinónimo de movimiento,
que quietud no es lo mismo que quedar varado,
que quien detiene sus pasos es muerto en vida,
que es preciso estar en calma
aún en lo raudo del andar cotidiano
que los milagros se suceden a centímetros de nuestros ojos
que cielo e infierno están a metros de nuestros pasos,
hoy que deshojo pensamientos,
y respiro tiempo, melancolía y recuerdos,
hoy miro no para atrás, sino en un espejo
donde mi reflejo es el bosquejo
de lo que pretendí alguna vez ser,
creo por momentos aún estar a tiempo,
por buen camino hacia mi puerto,
aunque a veces confieso solo pensar,
que se me ha ido el tren llevándose mis sueños,
pero estoy vivo... respiro... y pienso,
este ciclo llamado año no ha podido conmigo,
y una vez más acaba e inicia el ciclo,
365 hojas que he escrito...
otras 365 que debo ir llenando,
y tengo tanto que escribir, ¿me alcanzara el tiempo?
Reniel Floyer - Paraguay