[center:b1d5d83917]Cómo sería imaginar por un minuto
un mundo donde no existieran rivalidades
la tranquilidad pudiera reinar
y tocar a todos los corazones.
Sería un lugar en el cual sólo se sentiría paz,
nadie pelea, al contrario, se siente mucho amor,
somos felices, compartiendo, ayudando, queriendo,
donde sólo se escucha el canto de la alegría,
donde todos interactúan, y juegan inocentemente,
donde todos son amigos, sin importar la clases sociales,
no hay fuertes ni débiles, ni ricos ni pobres,
todos conformamos en igualdad una gran familia
en la cual el amor nos une y nos fortalece.
Sería un lugar donde nadie reclamaría por algo
ya que todos nuestros corazones estarían entrelazados
por lo cual sabríamos lo que piensa el otro
y así ayudarlo, nosotros podríamos.
Viviríamos en un mundo en el cual
el odio, la maldad, el rencor, el orgullo, las armas
no tendrían utilidad, y de ellos nos eliminaríamos.
¿qué tan difícil puede ser imaginar?
Y ahora pregunto nuevamente:
¿Qué tal difícil es para la sociedad
tratar de convertir esta imaginación en realidad?