urquiza
Poeta adicto al portal
Cae la mañana, y cae la noche serena, en este acumulativo monumento a la decidía, entre tres versos sueltos abandonados.
Horas en relojes perdidos, y cada palabra, cada una de ellas, hacen del mundo el puente al corazón, para entender y comprender la realidad a secas de esta historia.
Entonces hoy observaré la maravilla de mi tierra, la única de color rojo incesante, de miradas involucrando otras miradas, que vieron nacer mi pensamiento, y poco a poco van compartiendo el tiempo de mi boca, boca que parece tu boca y grita tiempo.
Horas en relojes perdidos, y cada palabra, cada una de ellas, hacen del mundo el puente al corazón, para entender y comprender la realidad a secas de esta historia.
Entonces hoy observaré la maravilla de mi tierra, la única de color rojo incesante, de miradas involucrando otras miradas, que vieron nacer mi pensamiento, y poco a poco van compartiendo el tiempo de mi boca, boca que parece tu boca y grita tiempo.