El mar se llena de estrellas,
hechas por el sol todas ellas,
vibran el instante para ahogarse en mis ojos.
En la orilla, donde no llegan las sirenas,
tu melena acaricia la arena.
Te miro de lejos, no sé quién eres,
pero me llenas.
Dos siluetas se funden en su propia sombra,
pero se miran, de...