Este mundo,
sus oleajes turbulentos ahogan,
madre,
es digna tu autoría de milagros,
porque
al darnos vida
nos incumbe toda tu amorosa complacencia,
esperanza,
inculcando el libre pensar como camino,
la verdad nos toca con empatía,
sintiendo en el viento
la cálida brisa del dichoso porvenir...