¿Por qué estoy tan reprimido?
Si hay sol... y hay luna.
Si puedo escuchar el bullicio de la calle
y sentir el viento que cruza la ventana.
Puedo saborear el suave dulzor de tus labios,
penetrar esa mirada ámbar de tus ojos cristalinos,
ver el detalle rizado de tus pestañas.
Y a donde quiera...