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Puede ser que el dolor me haga verte de otra manera.
Pero es lo que tiene cruzar ciertas barreras.
Lo has hecho mal, no lo admites, ¿qué esperas?
Creo que esta vez no soy yo el del problema.
Puede ser que te identifiques con este poema.
Que la culpa se extienda hasta el punto en que quema.
Pide...
Me volví adicto a ti, no fue al instante,
me enganchaste poco a poco, yo sin percartarme,
mientras, seguías ensuciando, ensuciándome,
quizá sin querer pero así pasó.
Me volví adicto a ti, a tu corazón curiosamente imprudente,
odias y no te enamoras, quieres ser especial,
te esfuerzas por ello...
Esta marca que sellaste en mi mente
y en lo más profundo de mi corazón,
quedará en mí, a fuego, por siempre,
como huella de que la maldad pasó.
Esta marca, estampada de un golpe,
es el grito torpe de quien ha sufrido,
de quien ha sido víctima y testigo
de la crueldad sin medida ni fin...