Caminando a pesar de los días,
sendero hambriento, casi risueño,
que disfruta con ansiedad
cada gota de sangre
en las indómitas fauces de su suelo,
tenebroso ingenio que supura cada rosa,
envenenando la penumbra que nos cubre,
dueña de un negligente y oscuro mártir,
que se refleja tímidamente...