Venimos al sagrado edén,
formados con designios,
con pensamientos irremplazables,
y aún así quieren vernos arrepentidos,
camaleónica destrucción inolvidable,
inalterable el odio acumulado,
crucificado al alma,
con corazón de mortal,
con intención divina
de curar a un mundo dormido,
mandato...