Estaba harta. Harta y desesperada. Todas las coqueterías y artimañas femeninas, una a una las había rechazado. ¿Pero qué pasaba con este hombre, tan indolente a sus llantos, tan insensible a sus encantos?... ¡Vaya si los tenía! ¿O tal vez el espejo le mentía? Con gran dolor y enojo, empezó a...