Seres inmortales
que se han olvidado de lo efímero,
el peso de una promesa,
el riesgo de las circunstancias,
la fragilidad de una vida,
el aleteo impoluto que condiciona al mundo,
lluvia que humedece a un rojo atardecer,
tonos violaceos de una noche etérea,
crepitan aún las estrellas...