Caminante, no hay camino,
se hace camino al sangrar,
cada paso se teme,
mas no se olvida al que cede,
en los umbrales del anhelo
todos aún somos mortales,
esperando con un tiempo fiado,
con las cenizas de los días,
de a poco nos volvemos carbón,
para alimentar a un infierno inconsciente...