Ungidas las falanges de la noche;
vasto augurio tenebroso,
regordetes juicios repletos de ceniza craneal,
tapizaban las nubes
de mis tenebrosos pensamientos.
Culpables eran, estremecimiento ruin,
pensamientos de media noche.
Más escasa se hacia la luna,
los pensamientos sangre,
el terror asoma...